Ratones dando vueltas en la rueda.
Condenados a cargar con una máscara de indestructible fortaleza y cero sensibilidad, a no recibir flores, ni el derecho de un festival por el día del padre, el rol del hombre en la sociedad está fuertemente marcado pero, ¿Quién lo marcó? Criaturas víctimas del engaño intentando mostrar un ego que no es más frágil que un cristal. Un engaño que los ha llevado a no ser capaces de saber que están sintiendo cuando lo sienten, mucho menos de expresarlo y aún así ¿No ha sido el propio hombre, dueño de las reglas del mundo en la historia, quién ha impartido estás mismas y se ha acribillado persé?
Al hombre se le han otorgado comportamientos erróneos tales como golpes, desapego a la familia, adicciones, infidelidades o acostarse con varias mujeres, y se les han dado el nombre de características, convirtiendo a estás conductas en un patrón de repetido por siglos y se les ha dicho que con esto merecen ser 'más hombres', cosas tan inútiles como no usar una prenda rosa, o silbar a las mujeres en la calle acrecienta su ego creyendo que están desarrollando mejor su rol y por tanto, encajando mejor en la sociedad.
Cómo si de una forma de liberar tensión se tratara, podría considerarse cómo "patadas de ahogado" las acciones antes mencionadas dado el equivoco fenómeno de creer que los hombres no son capaces de adquirir sensibilidad compleja cómo lo hacen las mujeres. El sistema también ha dicho a los hombres que no se les permite sentir demasiado, "los hombres no lloran, las mujeres son quien lo hace" o la frase "esas son joterías" para demeritar lo que un individuo está sintiendo. Esto lleva al género masculino a no disfrutar de aquella buena película, de no dar un abrazo o palabras de aliento a sus hijos, de no sentarse a leer un buen libro o crear afición a la moda, por mencionar apenas algunas cosas.
El problema de la misandria es bastante grave, los hombres son condenados a ser de cierta forma ante la sociedad, ante su familia y ante ellos mismos y finalmente terminan creyendo aquel molde que la sociedad les ha entregado llevándonos nuevamente a los círculos viciosos de los que ahora es víctima nuestra sociedad, sociedad que será necesario recordar, ha sido dirigida siempre por hombres.
La sátira del tema se cuenta sola, como ratones que corren en una rueda que ellos mismos crearon, los hombres han llegado a ser víctimas de su propio sistema, un sistema donde todos sufren, la esposa que cuida de su esposo alcohólico, la joven acosada por la calle, la abuela criticona que adoptó las conductas machistas enseñadas, el joven en depresión, el hombre con deudas, los hijos hechos a un lado o maltratados y nuestros protagonistas, los hombres. Si te digo esto ¿Escucharás, o cómo cualquier individuo a quién le intentan quebrar el cristal al que se ha aferrado toda su vida, ignoras y te burlaras?...
Vanessa Luna
Comentarios
Publicar un comentario