No te enfades, no te pierdas de los detalles.
No te enfades, no te pierdas de los
detalles.
Somos una especie que al estar rodeada
de seres infinitos llega a sentirse tan vulnerable y sola, tan incompleta,
buscando lo que ya está perdido y dejando a un lado lo que ya tiene consigo, no
es capaz de contemplar lo que la acompaña, lo que esta a su lado.
No es culpa nuestra perdernos de
los pequeños detalles como las puestas del sol, el olor desprendido a petricor después
del llorar de las nubes, quienes dejan caer sus lágrimas al seco suelo deshidratado.
Cuando hay heridas abiertas que todavía duelen y que irritan, nos perdemos de
todos los detalles puros. No es culpa nuestra, sólo dejamos que el dolor nos
acompañe.
Darnos cuenta de las perdidas nos
ciega de momentos maravillosos, la vista real desaparece y las pupilas solo ven
lo que quieren ver, hay cataratas inexistentes cubriéndolas, prohibiéndote ver
lo bello que te rodea, son como un velo delicado que no te deja contemplar lo
que hay fuera del dolor.
Vivir el aquí y ahora es
fascinante, ver detalles minúsculos como los destellos del sol dando brillo a
tu cabello, cómo el agua hidratando lo reseco tus labios después de haber sido
mordidos sin compasión, no te enfades ni te culpes, el dolor es humano y es
parte del proceso.
No te enfades por las cosas que
no logras contemplar, el velo que cubre tus ojos se evaporara y caerá en lágrimas
que limpiaran tus pupilas y les devolverán el brillo. Ahora estarás expuesto a conocer
mas dolor, pero nunca dejes de fijarte en los detalles.

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