MÍMESIS DEL ARQUITECTO
Los lugares no saben lo que es extrañar. Se les olvida que he dejado el corazón botado en algunos de sus rincones. Perdido quizá en la acera. Suelto en una alcantarilla. Abandonado en la banqueta. O algo así quiso decir Virallonga en su mímesis del arquitecto.
No comprenden el paso de los años. Desconocen lo que es sentirte cerca y quererte eterno. Porque los lugares no tienen memoria. Y si les pregunto por ti...por nosotros...me ignoran.
Virallonga pretende mostrarnos el lado opuesto de un recuerdo. Las ganas de habitarlo y convertir al amor como un recurso que jamás se acaba.
Pero esto no es posible, le diría yo. Los lugares también se abandonan y sienten nostalgia al ver cómo se va acabando de a poco el amor. No es culpa suya que no sea inagotable.
Con esto no juzgo a Virallonga por culpar al arquitecto responsable de crear lugares. Al contrario, yo también quisiera olvidar un par de presencias y darme cuenta que el único arquitecto de mi vida eres tú.
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