Los regímenes inferiores

            La absoluta inutilidad de los regímenes de bajas calorías debería ser un hecho conocido por todos. La dificultad que implican es terriblemente agobiante para quien se obliga a seguirlos. Su lentitud hace que la esperanza por los resultados que dicen ofrecer se convierta en exasperación. Y eso en caso de que dichos resultados aparezcan, algo de lo más inusual. Es mucho más probable que una persona consiga lo que desea a través de cirugías estéticas, que a través de los dificultosos regímenes alimenticios.

            Uno pensaría que lo más difícil sería la fuerza de voluntad, y obviamente no se le puede excluir, pero no es lo único en la lista. Para una persona es difícil buscar una buena guía que le enseñe qué hacer en una dieta. El Internet está lleno de falsos maestros, dispuestos a predicar cualquier cosa que les garantice popularidad, y los desordenes alimenticios son una estafa barata que puede llegar a alguien de por vida. Lo ideal en un régimen, es el equilibro, pero también es un requisito que no se le puede pedir a cualquiera. Especialmente cuando los resultados parecen siempre estar lejos, sin importar cuánto uno se esfuerce.

            El tiempo que consumen también es un factor que considerar. La mayor parte de la gente necesita de meses (si no es que años) para poder alcanzar su objetivo. Meses de sacrificios y privaciones. Meses de meticulosa vigilancia. Es claro que esto desgastaría a cualquier persona, pero esos meses pasarán y, cuando lo hagan, finalmente podrán disfrutar de los resultados, ¿no es así?

            La realidad es que los regímenes alimenticios no son la mejor forma de bajar de peso, ni por asomo. Sobre todo, por su falta de efectividad. No sólo por la gran cantidad de personas que no pueden completarlas y deciden abandonarlas, haciendo un desperdicio de todo el esfuerzo y el dinero que se le dedicaron. Sino que ni siquiera pueden asegurar una pérdida de peso permanente. Es hora de aceptar que hay una mejor alternativa.

            Las cirugías estéticas son todo lo que los regímenes alimenticios nunca podrán ser. El proceso es mucho más sencillo, requieren de mucho menos esfuerzo. Y ni siquiera se puede comparar la lentitud de las dietas con la rapidez de las cirugías. La rapidez y eficacia, por supuesto, las personas serán capaces de disfrutar de todos los resultados que quieran si tan sólo consideran otras alternativas. Es por eso que las cirugías estéticas realmente son superiores.

Comentarios

  1. Un texto convincente y contundente por la información expuesta. Sin duda le diste al clavo con los temas y puntos expuestos.

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  2. La primera frase del texto es clara y contundente, te obliga a leer más para descubrir por qué estás tan segura de esa sentencia. El texto dice algo como: "yo sé de lo que estoy hablando, hazme caso, sé que tengo razón" sin llegar a sonar arrogante.

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