Vino: Elixir de dioses y demonios
Y tu paladar como el buen vino, Que se entra a mi amado suavemente, Y hace hablar los labios de los viejos. (Cantares 7:9) Lo primero que viene a mi mente cuando pienso en vino, es felicidad, bíblicamente es comparado a dos cosas, a la felicidad hallada en la comunión divina, y del otro lado tan controversial y diferente tenemos el pecado, la lujuria y profanación. Alcanzar la comunión divina a través de besar los labios del amado, mejor son sus besos que el vino, dice el pasaje bíblico, a través de este elixir se puede alcanzar el cielo y ser salvo, rozar lo sumo, como una droga tan adictiva que te mantiene ahí, solo para darte cuenta de que pronto caerás desde lo alto, hasta lo más bajo. El infierno, lo profano, la lujuria que trae consigo la bebida embriagante, es como suave seda carmesí, que recorre el cuerpo y engatusa, marea y extasiá, no se necesita más que un buen trago para caer hasta lo más bajo y dar rienda suelta a los deseos carnales que rondan nuestra mente, pero somos incapaces de sacar sobrios. El vino hace que el cielo y el infierno compartan boca, hace que se rocen y jueguen, que dancen entre sí, mientras enajenan al partícipe de este, bloquea su mente y le dejan ver lo que quiere ver, lo llevan a lo sumo para luego dejarlo desplomarse hasta lo más mortecino. ¿Qué elegiremos? ¿Cielo o infierno? Ambos al alcance de un sorbo, al alcance de todos, y eso es lo mágico de este efecto, que nosotros elegimos en que parte quedarnos.
"pronto caerás desde lo alto, hasta lo más bajo." Me encantó esa frase. Lo que escribes me hace pensar como en dos mundos distintos, como en el mismo cielo e infierno, y tal como si lo pensáramos desde una perspectiva religiosa, nosotros decidimos a dónde queremos ir.
ResponderEliminarUno de los mejores textos que he leído, sobre todo por la cantidad de referencias (específicamente bíblicas), curiosidades y metáforas que cualquiera que sepa leer disfrutaría. Me encanta la manera en que se expone el igual poder exponencial que tiene el vino y cómo se relaciona con fuerzas de polos opuestos.
ResponderEliminarMe atrae muchísimo este abordaje tan místico. Me parece que queda maravillosa la cita de Cantares, complementa muy bien el texto y termina de transmitir esa sensación de dulzura traviesa de los entrecruces entre lo divino y lo que está más abajo. Me hace quedarme con una estela curiosa sobre la naturaleza dual de todo lo humano, y las finas líneas que podrían alterar la balanza
ResponderEliminarLa relación que le diste es fascinante, la descripción y relación que le das al texto transmite muchas sensaciones, el texto es seductor y atractivo, así como suele considerarse al vino "Ambos al alcance de un sorbo" Grandioso.
ResponderEliminarMe gusta cómo abres el texto y cómo creas esta dualidad entre el vino y la cerveza. Me da la impresión de que existen dos bandos a elegir "¿Cielo o infierno? Ambos al alcance de un sorbo" como dices tú, y somos nosotros los que tenemos que escoger. ¡Que buen trabajo!
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