Las vidas de los otros.

Cuando vas en el transporte público, ¿qué ves en la persona que está a tu lado izquierdo, o al derecho, o al frente? Como muy probable sabemos, la respuesta es nada, pero está bien porque es lo normal, además de suponer. Aunque muy poca gente se atreva a cuestionarse el cómo se notan las personas de su entorno, entendemos que es un ejercicio difícil, pero que puede ser muy interesante.

La historia de cada persona es distinta, sabemos eso, pero lo que desconocemos es el grado de diferencia que hay con al propia, el cómo las vidas son paralelas. Esporádicamente son perpendiculares cuando se da una yuxtaposición, tal vez sólo por ese momento súbito y breve en el transporte público. Sabemos que cargan dolores y aflicciones que desconocemos, pero que comprendemos una vez las vivamos. A esas historias se les suman los hechos de origen, cómo se les han impuesto los principios sociológicos y antropológicos, cómo unos los siguen fielmente y otros se dan un respiro de ellos al intentar darle la vuelta a la moneda. Todo eso se conoce  

Ahora, si la situación hipotética cambia, ¿cómo es el ayudar a otras personas que lo necesiten, a cambio de nada? Muchos no entienden el dolor ajeno hasta que lo sienten en carne propia, una sensación que no vemos reflejada en ninguno de nuestros recuerdos hasta que llega el momento. El altruismo viene de eso, es una idea impuesta por filosofías y religiones que capitalizan lecciones morales en control de masas, los transforman en dogmas para tener un orden concreto, donde ellos tienen en control; pero los seres humanos no somos perfectos, porque, de entrada, la perfección es un fantasma ilusorio que nos hace querer alcanzar un estándar imposible. Pero, anormalmente, puede haber milagros, como dice un dicho: “La ayuda a veces llega de donde menos se le espera”.

De nuevo con los ideales, los hay independientemente de la persona, pero están muy arraigados con su historia de origen, el cómo se relaciona con las personas y sus semejantes, cómo es su relación con la familia, los valores, qué nivel de respeto profesa por su nación, etc. Muchos personajes a través de la historia han llevado al extremo sus ideales, con consecuancias catastróficas y porque creen que se hace lo correcto. Históricamente hablando, ha habido más dictaduras que periodos de paz y prosperidad, y muchos de ellos han tenido fines que son dignos de películas, que después pasan por el proceso de manufacturación para convertirse en lecciones morales (porque lo importante es dar a conocer un mensaje que sea de provecho). Es ahí donde ambos lados (el altruismo y el egoísmo) se encuentran y se disputan por un valor intrínseco de la humanidad, una estimación, un porvenir diferente, un cambio y que además sea el correcto.

Las consecuencias son muy simples, ayudar requiere un esfuerzo de convicción para saber a qué nos estaríamos enfrentando. El altruismo sólo muestra una forma de salvación a los demás, enajenando de alguna manera nuestra propia libertad de elección considerando las condiciones de un tercero y actuar para servir de apoyo. Por el otro lado, hay personas que son salvadas que no saben que lo han sido y rezan en agradecimiento, pero tarde o temprano, las circunstancias develan la verdad, les quitan la venda de los ojos para ver a la justicia tal y como es, lleno de esperanza, con matices de silencio, casi escondido y con la forma de otro humano.

Comentarios

  1. Me gusta mucho tu texto porque expresas y explicas esa curiosidad que he tenido desde que era pequeña y pegaba la cara a la ventana del auto porque veía a los demás y me preguntaba cómo sería su vida, sus miedos, sus pasiones, sólo para frustrarme porque sabía que nunca iba a poder saberlo, que nadie nunca lo sabría

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  2. Es muy interesante tu texto, saber que somos simples seres humanos ayudandos de manera interesada o desinteresada, a pesar de no tener conexión alguna,

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