La creación viene del caos
Maraña, enredo, lío, desorden, caos. Estos adjetivos probablemente describen muy bien el estado de nuestros pensamientos cuando necesitamos crear algo, un ensayo, por ejemplo. Quizás sea un tema complejo, quizás sea bajo presión, de igual manera todos hemos pasado por este instante. En este tipo de situaciones en las que las ideas se amontonan en nuestra cabeza sin orden ni armonía es muy fácil desesperarse y dejarlo. Sólo los persistentes podrán encontrar eventualmente la forma de equilibrar sus pensamientos y crear algo que logre funcionar.
Todo inicia con una idea, una hipótesis, una premisa, una vez establecida, la chispa se enciende. Nuestra mente se ilumina y decenas de bosquejos empiezan a surgir. La manera de abordarlo, qué añadir, qué quitar, frases, opiniones, creencias, todo llega a nuestro cerebro en desorden. Lo primero sería escoger una perspectiva y apegarse a ella, filtrar lo demás hasta llegar a otras ideas que podamos explorar sin alejarse de aquello que escogimos como eje central. Sólo entonces podemos iniciar.
Para poder seguir, lo primero que necesitamos es calma y claridad. Un inicio atractivo es lo mejor, después todo el primer párrafo debe dejar claro qué es lo que contiene el ensayo, qué es lo que queremos decir. Las ideas que obedecen a la principal se tratarán en los párrafos que siguen, excepto en el final. De manera precisa y simple pueden evitarse grandes confusiones. En el párrafo que termina todo se resaltan los temas más importantes y, sobre todo, decimos que nuestra postura no ha cambiado; terminamos de escribir, pero no con el texto todavía.
No muchos hablan del después, de lo mucho que importa. Y es que al terminar se vuelve a leer lo que ya hemos hecho. Si nos hemos contradicho, corregimos, si algo no queda claro, corregimos, si lo hemos repetido, corregimos. Comenzamos en medio, seguimos con el final y terminamos con el principio, porque sólo conociendo el reto podemos enfocarnos en el núcleo de nuestro texto. Los errores vienen de forma natural, para mejorar sólo podemos crear, errar y enmendar.
Es muy importante aclarar que no creamos a pesar del caos de nuestra mente, creamos gracias a él. No sólo necesitamos saber cómo construir un texto, sino tener la tenacidad para superar la confusión y la frustración. Cada paso es esencial, la introducción, el desarrollo, la conclusión, todos necesitan diferentes métodos. E incluso después de poner el punto final es necesario tomarse el tiempo de releer de reflexionar, de corregir. Quizás la maraña de ideas pueda parecer insuperable, pero sólo hace falta un pequeño hilo para convertirla en el eje de nuestro ingenio.

Un gran texto que entona alegorías de distintas melodías para componer el tono preciso de la idea principal como premisa, además le aplaudo el orden que tuvo al escribir el texto y cómo expuso los elementos de manera que se puedan entender muy bien.
ResponderEliminarSi algo debo destacar de tu texto es la forma tan ordenada en que redactas, es muy ordenada y limpia, eso sin mencionar como abordas la imagen desde el punto de vista de la mente y pensamiento.
ResponderEliminarCreo que es interesante el tema que elegiste a partir de la imagen. pienso que es muy buena la forma en que describes el proceso de escribir un ensayo y tu reflexión respecto a lo que va después de haberlo escrito.
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