Escribir y dibujar: Trascender
Plasmar todo lo que en nosotros
habita y corregir nuestros errores; de entre todas las herramientas que usamos
día con día, el lápiz es probablemente uno de los más comunes, al grado de que
llega a ser visto como un objeto de suma trivialidad, hecho que hace que
olvidemos por completo el papel que ha tenido para nosotros en tanto humanidad.
Desde los niños más pequeños que
intentan plasmar el mundo por medio de garabatos, hasta los artistas más
prestigiados que hacen más o menos lo mismo, el uso del lápiz resulta ser crucial
para llevar a cabo aquello que la imaginación y el dominio de ciertas habilidades
nos permite, crear arte, escribir o dibujar nuestra forma de ver y entender el
cosmos. Por medio de evidencias históricas, hemos observado como el ser humano
siempre ha tenido la necesidad de expresar en medios físicos lo que piensa o
quiere expresar, buscando que el fruto de un proceso cognitivo llegue más allá.
De esta manera, algo tan
cotidiano como un lápiz, puede ser entendido como una simbolización de algo tan
propio del ser humano, algo que incluso podríamos admitir como característica
antropológica, es decir, nuestro deseo como especie de trascender, de dejar
huella y trazo de nuestro paso por el mundo, nuestro anhelo por extender el ser
más allá de la finitud de la vida de cada uno. Este afán por perdurar y marcar
nuestra existencia y lugar en el universo, ha llevado a nuestra especie incluso
a dar forma a un sistema de leguaje y con ello a una escritura que permita que
este sea plasmado.
Así, incluso hay posibilidad de
ver como el lápiz, entendiéndolo en cuanto a sus funciones y el uso que se le
ha dado como herramienta para el cumplimiento de dicho deseo, ha sido un
vehículo y herramienta crucial para la evolución de la lengua y con ello, de la
forma de comunicarnos. Este fenómeno a su vez ha guiado y generado una gran
cantidad de cambios en el lápiz, entre ellos una de sus mayores cualidades, el
tener en su fisonomía un borrador, mismo que permite corregir los errores
cometidos con el uso del lápiz, hecho que lleva a que la escritura o dibujo con
este objeto sea una experiencia totalmente distinta a hacerlo con cualquier
otra herramienta como el bolígrafo.
De este modo, se puede observar
como algo tan cargado de una banalidad surgida del uso cotidiano que se le da a
un objeto como el lápiz, nos aleja de una reflexión respecto al papel que la
herramienta mencionada ha jugado no solo en nuestras vidas, si no en la
humanidad como especie, dándonos una oportunidad de trascender y transferir
nuestra existencia a una superficie que le permite perdurar y tener un lugar
más allá dentro del universo.

Logras transmitir que el lápiz no es algo sencillo o poco importante como a veces solemos ver, sino más bien, buscas darle ese papel importante en la historia del ser humano y su necesidad de expresarse, bien hecho.
ResponderEliminarEs muy curioso que a veces vemos a ciertos objetos como algo común y sin tanto valor, pero cuando los analizamos y vamos mas allá de lo que vemos nos damos cuenta que son mas que eso, esto aplica en muchas cosas. Buen trabajo.
ResponderEliminarPlasmaste muy bien la importancia del lápiz, pues algunas veces hemos llegado a olvidar que tan increíble e importante es
ResponderEliminarMe gustó mucho cómo fue que plasmaste cuán importante es el lápiz en uno de los niveles más básicos de las personas: la necesidad de permanecer; esta premisa se me hace una muy fuerte, al igual que creativa. También me gusta que hayas incluido al dibujo, a mi parecer nos centramos mucho en la escritura, pero también para dibujar el lápiz es muchas veces fundamental.
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