El Vino y la Cerveza

     Espumoso en su esencia y ámbar colorado, de sabor fuerte y al final perfumado, cantos ha inspirado, sobre hombres que borrachos han quedado. Lustrosa es su delicadeza, poderosa en su sabor, cuando recorre la lengua con su fresco dulzor, ¿qué sería sin ella?, más agua bebería, pero sin mi musa, tal cual ¿cuantos años viviría?.

   Sonatas de júbilo he ya cantado, en influencia del sabor encrespado, y sin ya dudarlo día con día no he cesado de la gracia del frío prendado, dirían los sabios que he pecado, pero en mi corazón he deseado, con alevosía y ventaja terminado, una gran copa la ha suplantado, con el fino rojizo en su delineado.


   Desde cabo a rabo ha viajado, en barriles en mares y prado, desde el confín a llegado, para amenizar el legajo. Sinsentido parece, y yo lo confirmo, pero no es negado, que el ambiente ha relajado, y cuando ha faltado los humos han bajado.


   El cuento ya termina, en este mar de oros, espumoso en su contornos y sagaz cual caudal, centimos debía costar, cuando los piratas iban en la mar, y en mucho debe de entrar, para en este momento escaldar, las rimas son sencillas y la gracia aún peor.


    Elocuencia trae consigo, y regusto a cebada también, pero ¿quien se arrepentiría de tres tragos beber, cuando el mundo se mira del revés?


Comentarios

  1. Me encanta la musicalidad con la que se lee, parece que cada punto y coma forman frases duramente hermosas cuan poema. Las palabras poco comunes le dan un toque peculiar y único para mí, diferenciándolo de mis lecturas, pues digamos que la poesía no es mi fuerte.
    El párrafo final fue mi favorito (la pregunta, para ser exactos); cruel, pero fascinante.

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  2. Tu texto me parece impresionante, logras transmitir el tema del ejercicio pero no te quedas atrapada con las convenciones de un típico ensayo, sino que logras empaparlo de una dulzura poética que me llama mucho la atención.

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