Desenredos caóticos
Desenredarnos y enredarnos de nuevo; ser nudos y encontrar nuestra belleza en ello. En ocasiones , nos sabemos y entendemos como un caos, un manojo de sentimientos dulces y amargos que a veces resultan difíciles de entender y sobrellevar. Muchas veces esta concepción nubla y distorsiona la percepción que tenemos de nosotros mismos, nos duele e incluso llegamos a creer que no somos merecedores de amor. El mundo, a pesar del aprecio que este tiene por el arte, nos ha vendido la idea de que sentir en demasía, es solo de locos y en general tiene una connotación más bien negativa, lo cual afecta en gran medida la manera en que concebimos nuestras emociones y la relación que tenemos con las mismas. Sabernos sensibles, sentimentales y conocernos, es una forma muy bella de sanar la conexión o falta de esta , es el camino que podemos tomar para deshacer los tejidos enredados de nuestra psique y abrazarlos solo para enredarlos de modo distinto.
Por alguna razón algo perversa, la concepción que se tiene sobre los sentimientos y el hecho de sentir en general , tiene que ver con algo negativo, es algo que incluso denota debilidad en una persona. Este fenómeno desde luego impacta enormemente en cómo entendemos nuestro propio sentir y cómo nos desenvolvemos a través de éste. No obstante, el sentir es algo que, aunque se intente ignorar, es parte de nuestra esencia como seres humanos, y algo que nos da una razón para existir. Asimismo, habemos quienes sentimos todo de manera más intensa , y a partir de esta idea que se tiene al respecto, nos sentimos un caos, nos es difícil entendernos y relacionarnos con nosotros mismos y ver esta condición como algo bello. Sentir es algo intrínseco en los seres humanos, y debemos entender eso para tener una mejor relación con lo que se encuentra en nuestra alma, y así, con nosotros mismos.
Saberse caos y enredos en la psique y en el alma, a partir de lo mencionado asta ahora, en ocasiones nos lleva a cuestionarnos sobre el amor, indefinido y ambiguo, sin saber con certeza cuándo somos dignos de él ¿Somos dignos solo cuando no somos nosotros mismos, cuándo entendemos lo que sucede con nosotros y no nos percibimos como un desastre? Quizás, sin embargo no somos capaces de despegarnos de nuestra esencia. Lo intentamos hasta el desgaste, ganárnoslo sacrificando lo que somos aunque nos duela y nos haga odiarnos. Terminamos cuestionando nuestro sentir, cuestionándonos a nosotros mismos sintiendo que hay algo que no esta bien, que somos, al menos en parte, un error, y cómo duele querer a quien no nos quiere, amar a quien no queremos amar, a quien ni siquiera nos agrada pero, no podemos dejar de sentir de forma tan confusa e intensa, y aunque así fuera, ¿deberíamos?
Entender el ser sensibles como algo meramente negativo, a roto la relación que tenemos con nuestras tristezas, alegrías, miedos y cada uno de los matices que estos tienen, y de igual forma, ha dañado en gran medida la relación con lo que somos. Debido a estas rupturas, muchas veces no logramos dejarnos sentir todo lo que hay en nuestro interior, y es ahí donde yace la problemática que nos lleva a concebirnos como una maraña enredada a la que no le vemos ni principio ni fin. En un gran número de ocasiones, no hacemos más que reprimir lo que sentimos derivado de la connotación negativa que se tiene al respecto, y esto genera que a veces no podamos si quiera intentar comprender un poco de lo que hay dentro de nosotros. Esto nos dirige a tener la creencia de que hay algo que no esta bien con nosotros ya que solo nos entendemos como un caos y un desastre, lo que causa una relación dolorosa con lo que somos. Intentar entender y atrevernos a sentir, es lo que puede dar una cura al dolor de sentirnos una maraña de nudos.
Resulta extraño pensar que la forma en que el mundo percibe las emociones y el ser sensible, nos lleve a estar tan rotos y tener una relación tan dañada con nuestro ser y nuestra individualidad. Es necesario cambiar estas ideas para poder ver la belleza que tiene el poder sentir de forma tan intensa y todo lo que ello nos puede permitir conocer del mundo desde una perspectiva tan linda y sensible. Cambiar estas ideas, revolucionar la forma en que percibimos nuestra sensibilidad nos llevará a que podamos atrevernos a atravesar todos y cada uno de nuestros sentimientos, lo que permitirá que entendamos al menos un poco de lo que en este momento parece ser un completo caos dentro de nosotros. Sanar es algo que se encuentra al atravesar por la tormenta que yace en nuestra mente y nuestra alma, y esto a su vez nos permitirá desenredar aquel manojo incomprensible para poder jugar con él, abrazarlo y poder enredarlo de nuevo de maneras tan bellas que no habríamos imaginado posibles.
Excelente exposición acerca del trabajo de la psicología y del ser humano. Aunque no sabría decir si la intención fuera esa, pero el hecho de que se combinaran ambas vertientes es sin duda satisfactorio y me da la sensación de seguir un artículo con una gran relevancia. Muchas gracias por compartir.
ResponderEliminarMe encanta la forma en la que enfocaste a la imagen desde un punto de vista emocional, cómo narras que las usualmente son vistas de forma negativa y cómo poco a poco vas desmintiendo que realmente lo sean, hasta darnos un poco de esperanza al final de que puedan ser usadas para crear cosas hermosas.
ResponderEliminar