Arlequín & Pierrot
Arlequín & Pierrot.
¿Qué esconden los payasos? Resulta
fácil ir a la plaza de cualquier cuidad y encontrar en el centro de un tumulto
de gente entretenida y riendo con un show, protagonizado por tal vez uno o más
personajes con máscaras o maquillaje, a los que denominamos payasos,
probablemente también caracterizados como un personaje de temer, protagonista
de historias de matanzas, con tintes sobrenaturales y muy al estilo gore,
pero esto último se encuentra muy alejado de su realidad. Nos podemos sentir afortunados
de saber que observar este entretenimiento era un privilegio hace muchos siglos
del que solo gozaban los reyes y que ahora podemos disfrutar con facilidad; pero
acabando de referenciar lo visible, podemos pasar a los puntos no tan resaltables
del tema de estos bufones como personajes complejos.
La principal labor de un bufón
alrededor de la Edad Media, en el siglo XVI (y quizá mucho antes de esta época)
era entretener al gobernante de alguna nación, aligerar el ambiente; sin embargo,
por razones desconocidas este cargo dejó de ser ocupado y se transformó en un
tipo de arte expresionista, que combinó la tragedia y el drama con la comedia,
para entonces los temas cúspides del teatro griego y posiblemente las
principales influencias oriundas de Italia, de la que provienen nuestros 2
protagonistas: Arlequín y Pierrot, dos personajes muy diferentes entre sí, pero
que al mismo tiempo se complementan para llevar a cabo el show.
Arlequín, siendo el más reconocible
y famoso en la actualidad, es el favorito de muchos, con su astucia, su
pedantería y su búsqueda por los placeres de la vida, una imagen que hoy en día
es fácilmente reconocible, contrario al otro personaje, Pierrot, sufre de un
mal de amores, no solo por Colombina,
sino también por su indescriptible amor hacia la luna (retratado muchas veces
en el teatro y posiblemente enlazado a su vestimenta); en fin, el dúo
representativo de la comedia del arte, posteriormente replanteado con el estilo
francés.
A través de la historia podemos reír
y disfrutar del espectáculo, que es el principal objetivo del artificio, pero
por medio de un trabajo interpretativo de la trama, podemos dar cuenta de que
en realidad trata temas bastante complejos que estriban en las cualidades
psicológicas de cada personaje que los caracteriza y denotamos un reflejo
externo social de lo más remarcable. Arlequín encarna al protagonista que todos
quisiéramos ser, porque su cuestión no es heroica, sino jactanciosa, hace lo
que le place sin remordimiento y cuenta con una expresividad de la que la
mayoría de la gente carece, en cambio Pierrot, con sus transformaciones del
nombre y de la imagen, es un modelo con el que mucho se pueden identificar y
sentir melancolía, reflejando la tragedia, las desgracias, la humillación, un
amor no correspondido y su mudez ante las cosas (aunque no siempre fue mudo, se
retoma este punto como si fuera el caso de no poder quejarse pese a las
circunstancias que lo aquejan, que posteriormente daría origen a los mimos).
El impacto social de los personajes
por sus acciones, la manera de actuar, habilidades y características los han
hecho de modelos de inspiración para obras posteriores, como la pintura de
Picasso, el “Pierrot lunar”, el Guasón y Harley Quin, el arte circense a
finales del siglo XIX, entre otras representaciones. Normalmente cuando vemos a
los payasos dar un show en la calle o en el circo estamos predispuestos a
pensar que nos reiremos, debido a la nula seriedad del espectáculo. No
obstante, los espectadores le ponemos la seriedad al tratar de interpretar los
actos, así como sucede como las aporías a las que queremos dar respuesta
desesperadamente y el primer paso que damos es el hecho de esclarecer que
aquellos personajes pasan cambiar de etiqueta tratándose de arquetipos psicológicos
de los más complejos.
Muy interesante la evolución de una figura tan excéntrica e interesante como lo es la del payaso. Me gustó que lo relacionaras con cómo lo interpretamos actualmente (un personaje de terror) y que lo contrastaras con todo el trasfondo e historia que tiene.
ResponderEliminarMe gusto la relevcia y el contexto historico que engloba el personaje de un payaso, siento que es una experiencia con la que todos nos hemos cruzado, pero muy pocas veces nos detenemos analizar el contexto historico.
ResponderEliminarLa perspectiva que elegiste me pareció súper interesante, cómo abriste el tema con la primera pregunta me atrapó y me animó a seguir leyendo. Completamente valió la pena, la forma en la que me guiaste por el tema fue muy buena.
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