Arlequín, Pierrot, y el papel de los chicos malos
Como sociedad no podemos dejar atrás a los chicos malos, ¿no es así? Desde Don Juan Tenorio, hasta Damon Salvatore, pasando por Dany Zuko y Johnny Castle; sean o no un buen ejemplo a seguir, nadie puede negar que un cattivo ragazzo tiene más probabilidades de perdurar en la memoria que su contraparte, el chico sensible. Eso es, en cierta medida, lo que pasado a través de la historia con los personajes de la Commedia dell'Arte, Arlequín y Pierrot, uno burlón y necio, el otro callado y melancólico, la forma en la que son tratados hoy en día muestra mucho sobre los personajes que más tienden a permanecer en la consciencia general.
Como he dicho antes, Arlequín y Pierrot son personajes de la Comedia del Arte, un género del teatro italiano, el cual duró de los siglos XVI a XIX; en la historia de la que son parte, Arlequín y Pierrot son rivales que compiten por el amor de una muchacha, la cual rápidamente se cansa de la personalidad tranquila y melancólica de Pierrot, a quien deja por el astuto y grosero Arlequín.
No es sorpresa para nadie que Arlequín sea el personaje más popular de la Comedia del Arte, llegando a el protagonista de otro género, llamado las arlequinadas, y a ser retratado por grandes artistas como Pablo Picasso, además de que su personaje es uno de los más comunes en los carnavales alrededor del mundo. A pesar de ser grosero e insolente, atractivo y astuto, la pobreza en la que vive suele humanizarlo, mas no disminuye su carisma y su atractivo.
Por otro lado, Pierrot es aquel que sufre la decepción amorosa, el amor no correspondido, trabajaba como payaso para ganarse la vida y es el personaje que popularizó la expresión de la máscara de los pagliacci, que hoy en día se ve más en los mimos; un payaso es un personaje que suele exagerar la emoción de felicidad, por lo que conferirlo con una expresión de profunda desesperación expone a la persona detrás de la máscara. Eventualmente, con su sensibilidad, su talento y su angustia, llegó a representar al artista cuya zozobra conecta con su arte.
Podemos ver que tanto Arlequín como Pierrot han tenido su lugar en la cultura actual, sin embargo, Pierrot, tanto en la ficción como fuera de ella, ha sido relegado a un papel secundario, mientras que la forma en la que vemos a Arlequín es mucho más completa, además de que la esencia del chico malo con una vida dura ha seguido con nosotros desde entonces.
Me gusta cómo entrelazas a éstos personajes con un tema conocido en la actualidad. No había pensado en Arlequín como un "chico malo", a pesar de saber la actitud que lo caracteriza.
ResponderEliminarEs un análisis bastante interesante, ya desde entonces hay preferencias colectivas por ciertos personajes con características concretas, es curioso pensar que las arrastramos hasta el día de hoy y creo que vale la pena preguntarnos por los motivos. Es un poco triste que sean los sensibles los que pasan a segundo plano.
ResponderEliminarCreo que la imagen de pierrot no es tan considerada dentro del mundo del arte debido a su actitud deprimente, pues al mostrar sentimientos "negativos" provoca ese repele para con la sociedad
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